martes, 5 de mayo de 2015

Donde viven los monstruos




Este es un cuento que deberían leer todos los niños, sin excepción. Lo escribió Maurice Sendak en 1963 pero habla de un tema tan candente hoy en día como que los niños necesitan ser niños.
No fue un cuento muy aceptado en el momento, ya que no muestra a un protagonista "niño modelo". Y no es que sea un niño malo, sólo es un niño normal, como todos: es travieso, desobediente, se enfada con su madre cuando ésta le regaña y tiene miedos e inseguridades que supera con su imaginación y sus propios recursos. Cuando mamá le castiga en su habitación sin cenar (como nos ha pasado a todos más de una noche), se produce un viaje introspectivo al mundo de los monstruos, a los que desafiará cara a cara para convertirse en el rey de las "cosas salvajes"
Muchos padres creen que es una lectura que puede asustar a sus hijos, ya que con los cuentos siempre buscamos que los pequeños vean un comportamiento modélico y entiendan la moraleja de determinadas acciones: no abrir la puerta a extraños, trabajar duro, querer y cuidar a todos los que tenemos alrededor... Los adultos somos sobreprotectores con los cuentos de los niños y buscamos esas historias que hagan a nuestros pequeños amoldarse a los estándares de comportamiento que consideramos correctos, pretendiendo hacer crecer a niños sanos, virtuosos, sabios y felices.
Sin embargo, en este cuento, se ven muy claramente los miedos y deseos de la infancia: nuestros monstruos, las rabietas sin un porqué, el miedo a que nos dejen solos y a que nuestros padres dejen de querernos. Según el autor, "los niños, me consta, desgastan los ejemplares en las bibliotecas y los releen constantemente en sus casas. Algunos me han enviado dibujos de sus propios monstruos, que hacen de los míos ositos de peluche. Todavía no he tenido noticia de ningún niño al que le haya asustado el libro".
Y las ilustraciones no desmerecen en absoluto: unos monstruos peludos a los que conocen como "cosas salvajes" que resultan ser entrañables, y un niño que nos deja ver todo un abanico de expresiones (diversión, miedo, ira, sorpresa... y ese traje de lobo que me habría encantado tener de pequeña)
También dice Sendak que "la fantasía es algo que ocupa la vida de los niños. Creo que no hay ninguna parte de nuestras vidas infantiles o adultas, en la cual no estemos fantaseando. Pero preferimos relegar la fantasía a los niños, como si fuera una tontería apta sólo para las mentes inmaduras de los pequeños. Los niños viven dentro de la fantasía y en la realidad, de una manera que ya no podemos recordar. Tienen un sentido preciso de la lógica y lo ilógico, y pasan con facilidad de una esfera a otra. La fantasía es la esencia de toda escritura para niños, como creo que lo es para la escritura de cualquier tipo de libro, para cualquier acto creativo, y tal vez también, para el acto de vivir"
Hoy os invito a descubrir este cuento con vuestros pequeños. Poneos el disfraz de lobo, dejad que mamá os castigue un día más sin cenar y pasad a este bosque lleno de "cosas salvajes" que tanto os van a esneñar...




No hay comentarios:

Publicar un comentario

Antes de realizar un comentario, lee estas normas:

- No escribas comentarios ofensivos o con fines publicitarios.
- Cíñete al tema del artículo.
- No escribas en mayúsculas, es como si estuvieras gritando.
- Utiliza adecuadamente el español.
- Tu comentario no se publicará inmediatamente, ten un poco de paciencia.

Todos los comentarios que no cumplan con estos requisitos no serán publicados. No se trata de una cuestión personal sino de mantener la lógica del blog y hacer que todo fluya de la mejor manera posible.

¡Gracias por compartir tus experiencias!